jueves, 1 de diciembre de 2011

Un borrador de la Historia

Ahora que el periodismo va a ser más afición que profesión para mí, recuerdo un libro que me regalaron y luego perdí, con algunas las grandes verdades de andar por casa de esta bendita ocupación.

Recuerdo lo mucho que me reí de cómo los autores ironizaban sobre las mil y una veces que aprendimos en la facultad aquel esquema de emisor-receptor-canal-mensaje-ruido, con el que los profesores intentaban elevar a ciencia una profesión que poco o nada tiene que ver con los cuadros sinópticos.

Como digo, perdí el libro y no es fácil localizarlo, pero tengo dos apuntes de aquella lectura.

"¿Quién diablos lee el segundo párrafo?" (página 270)
"Si no carburo en un día como estos mejor lo dejo -pensó, mientras se acomodaba frente a su ordenador para, como dijo alguien, escribir un borrador de la Historia, pues eso es lo que en justicia ofrecía a diario la prensa de todo el mundo. O, al menos, eso es lo que debía ofrecer a sus lectores". (página 242)

Y aquí van dos enlaces sobre la cosa:
Chat con los autores
Luces y sombras del periodismo actual.

POBREZAS, de Eduardo Galeano (Montevideo, 1940)

Pobres,
lo que se dice pobres,
son los que no tienen tiempo para perder el tiempo.

Pobres,
lo que se dice pobres,
son los que no tienen silencio ni pueden comprarlo.

Pobres,
lo que se dice pobres,
son los que tienen piernas que se han olvidado de caminar,
como las alas de las gallinas se han olvidado de volar.

Pobres,
lo que se dice pobres,
son los que comen basura y pagan por ella como si fuese comida.

Pobres,
lo que se dice pobres,
son los que tienen el derecho de respirar mierda,
como si fuera aire, sin pagar nada por ella.

Pobres,
lo que se dice pobres
son los que no tienen más libertad de elegir entre uno y otro canal de televisión.

Pobres,
lo que se dice pobres,
son los que viven dramas pasionales con las máquinas.

Pobres,
lo que se dice pobres,
son los que son siempre muchos y están siempre solos.

Pobres,
lo que se dice pobres,
son los que no saben que son pobres.

martes, 22 de marzo de 2011

¿Guerra justa? Buff...

En pleno mareo por los conceptos de 'guerra justa' o 'violencia proporcionada' del post de Lluís Bassets de hoy y atónita por su 'fina' distinción entre la odiosa 'guerra preventiva' de Ánsar y la acertada intervención en Libia, me topo en la sección de comentarios con la opinión de un lector menos sospechosamente convencido que el director adjunto de El País de que todo lo que está pasando tiene una explicación (y solo una).

No acabo de ver eso de que si no opto por un mal menor estoy apoyando un mal mayor, ni que ya sabemos que hicimos mal en tolerarle sus mandangadas a Gadafi, pero estamos perdonados por haber reaccionado tan bien ahora. Me huele mal que todos los medios apunten en la misma dirección y que se justifiquen con calzador las contradicciones que encierra la intervención en Libia.

Por si pasa desapercibida la opinión, hago un copy-paste rápido de la entrada del lector y recomiendo seguir este hilo, con otras entradas muy interesantes y alejadas del maniqueísmo que rodea este tema.

"Para juzgar que una guerra es justa tenemos que tener una información fiable, lo cual no es el caso. En Irak nos dijeron que habia armas de exterminio masivo, y lo que habia es una banda de ladrones que asolaron, y lo siguen haciendo, un pais rico. Desde el petroleo a los bancos, museos y bibliotecas. En Afganistan, que alli estaba escondido un ciudadano saudí que habia cometido la horrible masacre del 11-S. Y nostros nos lo creimos inocentemente sin pedir pruebas. Y resultó que salvo los muertos todo era mentira. En Sudan que El Bachir habia asesinado a millones de "cristianos" y que los asesinos eran árabes (los sudaneses no son árabes) y les dejamos castrar un pais cercenandole la region mas rica (como hicieron con Kuwait, Biafra, Katanga....). Y nosotros les creimos. Ahora nos dicen que Gaddafi asesinaba a miles de sus ciudadanos. Y la verdad es que no les creemos. No hay ni una sola prueba. Libia es, como lo era Irak, un pais de alto nivel de vida, con una sanidad y un educacion que para ellos quisieran muchos paises europeos y, como a Irak, lo van a convertir en un erial. Para mayor gloria de un cretino, Sarkozy, que queria encumbrar a su hijo, sin ninguna formacion, a la cabeza del mayor centro financiero de Francia. Igualito que los dictadorzuelos del bajo mundo. Lo siento pero no me lo creo. Y menos cuando veo a los tertulianos en la TV repetir como un eco argumentos prestados. Gaddafi sera un imbecil pero es un imbecil libio y es a su pueblo el juzgarlo. Parece mentira que los socialistas, que tanto sufrieron en el 36 con la intervencion de Alemania e Italia y la impasividad de Francia e Inglaterra, se metan a asesinar libios para el bien de un tonto que quiere conseguir una poltrona cuando se acabe su nefaso mandato.

Publicado por: perieco
22/03/2011 18:44:40"